viernes, 29 de marzo de 2013

¡MARTE ATACA!: ARTE ROJO SANGRE

PRIMERA OLEADA INVASORA

Era una fría mañana de invierno que parecía no presagiar nada extraordinario. 

Era tan solo una mañana cualquiera de mi niñez en el colegio, allá por mediados de la década del 60, cuando mi sencilla existencia se vio trastocada por un increíble evento.

Todo dio comienzo a la hora del recreo, cuando uno de mis compañeros, lleno de orgullo por su descubrimiento, mostró a todos los presentes unas tarjetas coleccionables que su mamá le había comprado.

En las mismas pudimos observar, en coloridos y brillantes trazos, a unas horribles criaturas a las que se les veía el cerebro que, armadas con rifles de rayos y tripulando enormes platos voladores, destruían con saña a la civilización humana.

Rayos desintegradores, reductores y congelantes. Feroces insectos gigantes y robots destructores. Esqueletos calcinados y sangre por doquier. Sobrevivientes humanos aterrados huyendo de las ciudades destruidas. Mujeres raptadas para ser víctimas de crímenes inconfesables. Perros desintegrados y vacas envueltas en llamas. El inútil intento de las fuerzas armadas por detener la artera invasión extraterrestre.

Las cabezas de todos los presentes, entre los que me incluía, explotaron ante ese maremágnum de violencia desenfrenada nunca antes vista y, como era de esperar, aguardamos con impaciencia a que llegara el fin de clases para poder correr al kiosco a fin de obtener ese preciado tesoro.

Las figuritas se llamaban ¡Marte Ataca! Y detrás de ella se encuentra una historia que merece ser recordada.

Corría el año 1962, cuando Len Brown, un desarrollador de productos de la compañía Topps (una empresa que se encargaba de la edición de trading cards o tarjetas de cartón coleccionables dedicadas a diferentes temas como La Guerra Civil Norteamericana o jugadores de Beisbol), tuvo la oportunidad de ver la portada de una de las publicaciones de la EC Comics (Weir Science # 16) la cual había sido realizada por Wally Wood, en donde podía verse unas extrañas criaturas extraterrestres descendiendo de un plato volador.

Con esa idea en la cabeza, Brown habló con el director de arte Woody Gelman e idearon una colección de 55 tarjetas coleccionables en donde se contaría la historia de una invasión marciana al planeta Tierra.

Gelman y Brown se encargaron de desarrollar la historia y elaboraron los bocetos. Para la realización de los dibujos definitivos llamaron a Wally Wood (el artista que había inspirado la idea) y a Bob Powell. Finalmente, un conocido dibujante de novelas pulp llamado Norman Saunders se encargó de pintar las 55 tarjetas que conformaban la colección.

A través de una corporación fantasma llamada Bubbles, Inc, Topps sacó al mercado Mars Attack!, en forma de paquete conteniendo 5 tarjetas y un chicle. El éxito fue inmediato y miles de chicos se sintieron cautivados ante esta increíble y hemoglobínica invasión extraterrestre.

Pero todo éxito suele tener sus contras… y ¡Marte Ataca! No fue la excepción a dicha regla.

Debido a sus escenas explícitas de violencia y sexualidad, los horrorizados padres se quejaron airadamente por la publicación de esta colección. Como era de esperar, la misma fue cancelada a pocos meses de iniciada la venta.

Las figuritas de marras llegaron a la Argentina en el año 1964 gracias a la Empresa de golosinas Stani (según se dice sin la aprobación de Topps). Extrañamente, fueron publicadas únicamente 53 ejemplares de las 55 que conformaban la colección.

Ello se debió a que dos de ellas (las número 11 y 19) fueron censuradas por su extrema violencia. Teniendo en cuenta como eran el resto, ni siquiera entiendo como llegaron a ver distribuidas en nuestro país.

Por un lado unos guiones deplorables, misóginos y racistas, en donde se ensalza el arrojo y valentía de los osados estadounidenses, y unos dibujos que, comparados con los de la actualidad, son desproporcionados y bastante acartonados… 

Por el otro una increíble y desproporcionada fiesta "gore", aderezada con lo mejor de la ciencia ficción de las décadas del 50 y 60.

Resumiendo ¡¡Diversión garantizada!!!

Para aquellos “viejitos” como yo… ¡Vuelvan a ser las inocentes criaturas que fueron y disfrútenlas!… 

Para aquellos que nunca la conocieron… ¡Sumérjanse sin vergüenza alguna en esta bizarra invasión marciana!

¡¡¡CORRAN POR SUS VIDAS INSENSATOS!!! ¡¡¡MARTE NOS INVADE!!!


-GALERÍA DE IMÁGENES-

Debajo de este texto introductorio, ustedes podrán ver las primeras 28 tarjetas de la colección ¡Marte Ataca! tal cual fueron publicadas en los EE.UU. (sin censura alguna).

La calidad de la mismas es variada ya que fueron tomadas de diferentes páginas de internet y varias de ellas fueron escaneadas de mi colección privada. Los textos en castellano fueron tomados de la edición argentina, que pude obtener en Marte Ataca Facebook (https://www.facebook.com/pages/Marte-ataca/102341286473242) con el cual me siento más que agradecido. 

La excepción son las figuritas 11 y 19, realizadas por quien les escribe gracias a la ayuda del preciado traductor de Google, pues las mismas nunca fueron publicadas en la República Argentina.


01-SE PREPARA LA INVASIÓN

La suerte de Marte estaba sellada y también la de la Tierra. Los científicos marcianos habían llegado a la terrible conclusión de que Marte desaparecería en contadas semanas, ya que el planeta, por un fenómeno físico de raras características, estaba acumulando en su núcleo interior fuerzas atómicas incontrolables, que en cualquier momento harían volar en mil pedazos su estructura. La única solución era la de trasladar a los marcianos a la Tierra, previo ataque de estas por las fuerzas de Marte. Los oficiales marcianos tenían una gran experiencia espacial y confiaban en sus armas modernas para conquistar la Tierra. El problema marciano lo habían resuelto: su civilización se salvaría, pero a costa de la conquista de la Tierra. Los platos voladores estaban preparados. Las armas listas. La torre de control daba las instrucciones. Una suave estela azulada flotaba en el ambiente. Todo estaba en orden. El largo viaje de conquista comenzaría de un momento a otro.

02-PLANETA TIERRA A LA VISTA

Suavemente fueron elevándose los platos voladores. La larga flotilla tendría que cubrir 77.000.000 de kilómetros hasta la Tierra. La velocidad aumentaba… pronto se convirtieron en puntitos lejanos con una determinada dirección: la Tierra, a la que habían de atacar con la furia de todos los elementos. Los platos voladores portaban mortíferas armas que habían sido cargadas con elementos desconocidos. No disparaban balas, sino rayos quemantes mucho más poderosos que los del sol, del cual habían tomado su fuerza, concentrando su energía. Las armas pronto sembrarían el terror en los desprevenidos habitantes de la Tierra que nada sospechaban. Los científicos marcianos habían conseguido, merced a sus esfuerzos y paciencia, convertir la energía solar en un aliado poco menos que imbatible para la lucha que pronto librarían. La Tierra se iba acercando cada vez más. El jefe de la flotilla gritó a través de su comunicador. ¡Tierra a la vista! Espero órdenes.

03-PRIMER ATAQUE: UNA BASE MILITAR

“Piloto Jefe Flota, esperando”. La Tierra está a la vista. La orden llegó, clara, fuerte, terminante. La base militar que había sido observada, iba a ser atacada. Estados Unidos de América era la primera nación de la Tierra que había sido elegida por los marcianos para su ataque. La base militar, en la apacible tarde del domingo, estaba tranquila. De pronto todo se convirtió en un caos de horror digno del más negro rincón de los infiernos. Los soldados, paralizados por la sorpresa, vieron descender de las nubes una flotilla de brillantes platos voladores, que, a velocidad supersónica, atacaban. No eran balas las que partían de sus armas: ¡Un rayo color violeta sembraba la destrucción! Muchas jóvenes vidas fueron segadas en esa atroz carnicería. El presidente declaró: ¡Estado de emergencia! La noticia circuló por toda la Tierra. El mundo terráqueo se conmovió. ¿Qué había pasado?

04-CONTRAATACAN AVIONES JETS

La defensa se organizó rápidamente. El ataque sorpresivo y despiadado de los marcianos provocó rápida reacción. El Presidente dio órdenes que se cumplieron de inmediato. Aviones jets despegaron de la base. Su ascenso fue veloz. Varios minutos de vuelo de inspección y ningún resultado. Los platos voladores habían desaparecido. Fue entonces que decidieron volver a la base, y de pronto… los platos voladores cayeron sobre ellos. El radar les había anticipado que algo había a su alrededor, pero antes de que la pantalla terminara de registrar el objeto extraño, las fuerzas de Marte descargaron todo su poderío sobre los aviones. Sus poderosos rayos convirtieron en llamas a las escuadrillas de la Tierra. El piloto de un jet enfiló sus cohetes hacia un plato volador y su sorpresa no tuvo límites al ver que, las granadas rebotaban contra la estructura metálica del aparato marciano. Los seres de Marte no esperaron ni un segundo: sus rayos mortíferos hicieron añicos a la nave y aviador norteamericanos. ¿Cómo contraatacar?

05-WASHINGTON EN LLAMAS

No se había extinguido aún el eco de la orden del Presidente, y ya la ciudad de Washington ardía. Los rumores corrían tanto como los platos voladores. El pánico se iba apoderando poco a poco de los habitantes terráqueos. La voz invadía todos los lugares… la Casa Blanca estaba en llamas… todos los habitantes había muerto… nada concreto se sabía. La ciudad era una inmensa pira ¿Cuántos se habían salvado?... ¿el Presidente estaba entre ellos?... Mientras tanto lo real, lo feroz, lo terrible, continuaba: el ataque marciano era despiadado, horripilante. Los rayos violetas cruzaban de un lado a otro las ciudades, dejando a su paso dolor y desesperación ¿Con que podía atacárselos?... ¿Cuál era el método, el arma adecuada? ¿Era posible esperar nada más que la hora final, así, trágicamente, sin intentar nada?... Las fuerzas de mar, tierra y aire se consultaban. Había que actuar rápidamente, de lo contrario ningún ser humano quedaría sobre la Tierra.

06-DESTRUCCIÓN DE LA FLOTA

Los barcos habían sido alertados. Una flota de destructores que se dirigía a las Filipinas ve sobre el horizonte una escuadrilla de platos voladores. Los cañones son enfilados hacia los extraños objetos y una cerrada descarga va a su encuentro. Las máquinas marcianas se elevan rápidamente y ni un solo disparo de los barcos hace impacto. De pronto aparecen por el lado contrario y sus rayos hacen impacto, fulminándolos, en los tres primeros barcos. El almirante está desconcertado: sus barcos, sus marinos, han sido horriblemente masacrados. La orden no se hace esperar: ¡Retirada general! ¡Hay que huir antes que desaparezcan todos! La confusión sigue en aumento. Miles de hombres han sucumbido. Barcos hundidos. Aviones derribados. Mientras los marcianos siguen asolando la Tierra, los terráqueos buscan desesperadamente la manera de combatirlos.

07-ARDE EL PUENTE

Mientras los pocos barcos que quedaban, huían derrotados, los marcianos buscaron otros objetivos para su obra destructora. Los platos voladores se desplazaban a velocidades fantásticas. De pronto, observan un gigantesco puente, es nada menos que el fabuloso Golden Gate de san Francisco, que a esa hora se encontraba atestado de automovilistas que regresaban a sus hogares, luego de la jornada diaria de labor. Uno, dos, tres platos voladores enfilaron sus rayos hacia el puente. Las gigantescas vigas de soporte se derriten. Los cables de acero desaparecen. La gente cae fulminada, los autos se hunden en las heladas aguas, convirtiéndose en ataúdes de acero para sus ocupantes. Un barco, que lentamente se deslizaba por las frías aguas, se parte en dos, al recibir el peso del puente que con un ruido ensordecedor se desploma. Más que una cosa inanimada, parece un animal herido que busca refugio en el agua, tratando de escapar del implacable enemigo que seguía asolando la Tierra como un flagelo exterminador.

08-BROADWAY ANIQUILADA

El despiadado ataque seguía. Por todo el territorio norteamericano aparecían los platos voladores. Las fuerzas marcianas parecían poseídas por una furia atroz; todo lo destruían, en una orgía sangrienta. Nueva York se alzaba imponente. Sus rascacielos miraban desafiantes a los platos voladores que se acercaban. Los marcianos observaron un lugar mucho más luminoso que la estela que dejaban sus aparatos. Era Broadway, la Gran Vía Blanca, que con el esplendor de sus marquesinas encandilaba a los neoyorquinos atraídos por los anuncios de los teatros y cines. De pronto, los platos voladores se descuelgan de entre las nubes. Sus mortíferos rayos convierten la alegre arteria en un escenario de horror y espanto. Todo el mundo huye. El pánico se apodera de los terráqueos que buscan atropelladamente refugio en los subterráneos y edificios. Cualquier lugar es bueno para escapar a la masacre. Broadway se fue oscureciendo… sus marquesinas palidecieron…

09-PIRAS HUMANAS

Las fuerzas terráqueas se dirigieron rápidamente hacia la ciudad en un desesperado intento de proteger a la indefensa población. Tanques y bazucas fueron emplazados en las calles, mientras los civiles, con ojos de espanto, observaban desde sus escondites el vuelo de los platos voladores. Retumbaron los cañones de los tanques y las balas de los bazucas buscaban infructuosamente al enemigo. De pronto, una flotilla de platos voladores vomita sus fulminantes rayos; caen los soldados, sus cuerpos retorcidos y en llamas quedan amontonados, formando una inmensa pira humana, ante los horrorizados ojos de los que están escondidos. Las armas terráqueas no sirven para contraatacar los indestructibles platos voladores que siguen volando sobre la ciudad. El pueblo de EE.UU. está preso de terror.

10-SE DESPLOMAN LOS RASCACIELOS

La ciudad de Nueva York, que había sido elegida por los marcianos para sus continuados y crueles ataques, ardía de norte a sur y de este a oeste. El Empire State, el gigante de los rascacielos, que parecía desafiar con su imponencia a los platos voladores, fue atacado furiosamente. Los quemantes rayos violetas cayeron sobre su estructura de cemento y acero y, como un castillo de cera cerca del fuego, desapareció, encerrando en una trampa de fuego a todos los empleados y obreros que en esos momentos cumplían sus tareas. Mientras tanto, miles y miles de habitantes que trataban de huir de los marcianos, en loca carrera, ocupaban las carretas, los caminos, imposibilitando la acción de los bomberos, que de esa manera quedaban inmovilizados. Al Empire State siguieron otros rascacielos. Todos caían, como si de pronto hubiera desaparecido la base que los sostenían ¿Qué hacer? ¿Cómo defenderse?

11-“DESTRUYAN LA CIUDAD”

Los platillos volantes descendieron en las afueras de la ciudad. Llevando sus poderosas armas atómicas, los invasores acechan en las calles. Los ciudadanos que trataban de esconderse fueron eliminados con los disparos de las pistolas alienigenas. Los marcianos se pusieron a destruir la ciudad... quemando las casas, las escuelas y las fábricas. Todos los vehículos fueron demolidos y las comunicaciones se interrumpieron por completo. Los que sobrevivieron vivían en un mundo de pesadilla, con miedo a vagar al aire libre y, sin embargo, debiendo a enfrentarse al hambre si permanecían encerrados en sus sótanos. Una vez que toda la propiedad había sido destruida, los marcianos continuaron patrullando la ciudad, matando sin piedad a tiros a los supervivientes.

12-DESAFÍO FATAL

Una nueva escuadrilla de aviones jets sale al encuentro de los platos voladores, en un desesperado intento por librar combate. Los platos voladores se elevan rápidamente superando en velocidad a los jets, que nada pueden hacer. Un piloto, más temerario que los demás, sigue a las naves marcianas tratando de descubrir su base. El jefe de la flotilla invasora, que ha observado al avión, da instrucciones precisas a uno de sus subalternos. Un plato volador vira en redondo y se eleva rápidamente. En contados segundos está sobre el jet. El piloto del avión intenta desesperadamente entrar en combate, pero antes de que pueda hacer funcionar sus ametralladoras, los rayos violetas caen sobre su avión convirtiéndolo en acero incandescente, sin darle oportunidad de poder salvarse. Otra tentativa que fracasa ¿Será el principio del fin?

13-MARTE OBSERVA

Después de Estado Unidos, Francia fue el segundo objetivo de los marcianos, mientras Inglaterra era atentamente vigilada. París, la ciudad luz, fue también víctima de los despiadados enemigos. Mientras la Tierra se convertía en un infierno, a millones de kilómetros, desde la capital de Marte y por una gigantesca pantalla de T.V., los líderes marcianos tenían una clara visión de la invasión a la Tierra. Nítidamente se veía como desaparecían bajo el poderío marciano las obras cumbres, orgullo de la civilización terráquea. Las reliquias romanas se convertían en cenizas y ante tal espectáculo ¡tuvo lugar el más siniestro de los brindis! ¡La conquista de la Tierra! ¿Ya estaba todo hecho? ¿Habría terminado la pesadilla de horror de los terráqueos? ¿O había algo más?

14-UNA VÍCTIMA MÁS

El ataque de los marcianos continuaba, la pesadilla seguía. Un médico se dirigía velozmente con su coche a prestar servicios a los pocos heridos que todavía seguían con vida. Su coche marchaba a 100 Km. por hora. De pronto oye un zumbido sobre su cabeza. Al mirar hacia arriba, presa de terror, ve que un plato volador está a escasos metros de su auto. Su terror no tiene límites. Su pie aprieta el acelerador en una imaginaria tentativa de escape. La aguja del velocímetro aumenta: ¡110, 115, 120, 140, 160 Km! El coche no da más. El marciano que manejaba el plato volador y que ha venido estudiando curiosamente al asustado terráqueo y a su automóvil, no espera más: los potentes rayos violetas hacen impacto en el automóvil, el cual, sin control y ardiendo, va a caer en una zanja. Entre un montón de hierros incandescentes queda otra víctima: el médico que acudía para prestar ayuda.

15-PLATOS VOLADORES SOBRE CHINA

La Tierra sería atacada por Occidente y Oriente. Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Italia y ahora China. Los platos voladores cayeron sobre territorio chino con toda la furia con que lo habían hecho en otros lugares. Los simples campesinos chinos vieron estupefactos la aparición de las formidables naves marcianas y con sorpresa indescriptible notaron como todo a su alrededor se convertía en llamas y desolación. Hombres, mujeres y niños eran masacrados. El trabajo macabro de los marcianos era facilitado aun por los propios chinos, quienes, creyendo que estaban sufriendo el castigo de sus irritados dioses, nada hacían por la defensa y ni siquiera buscaban refugio más o menos seguro. Mientras tanto, las raudas aeronaves seguían evolucionando sobre el territorio chino y sus rayos de pesadilla caían sobre la Tierra que ardía por todos lados. Al mismo tiempo en Inglaterra, su capital, Londres, se preparaba para la defensa. ¡Ningún país del mundo estaba libre de ser atacado!

16-PÁNICO EN EL PARLAMENTO INGLES

El severo parlamento inglés estaba tratando en sesión de emergencia los métodos defensivos que se aplicarían para contrarrestar el despiadado ataque de que estaban siendo objeto por parte de los marcianos. De pronto, el recinto se conmovió: un enorme boquete en el techo fue abierto por los marcianos. Las horribles cabezas de los habitantes de Marte aparecieron, y sus manos, que portaban las mortíferas armas de rayos violetas, sembraron el terror. Como si su sola presencia no hubiera bastado para dejar paralizados por el miedo a los parlamentarios ingleses, sus armas convirtieron en un gigantesco horno al recinto de sesiones. Todos, atropelladamente, quisieron huir. Fue inútil. Quedaron aprisionados y sucumbieron…

17-UNA MUJER RAPTADA

La Tierra iba convirtiéndose poco a poco en un páramo desolador. Las etapas de conquista de los marcianos se cumplían según sus siniestros planes. Nada de la civilización terráquea quedaría en pie. Edificios, personas, todo era aniquilado. Ya no solo atacaban con sus armas demoníacas, sino que se dedicaban al rapto, dejando a los hogares que aun quedaban, con una nueva congoja: el rapto de sus seres queridos. Ni los templos fueron respetados. Los rayos violetas destruyeron lo único que podría traer algún consuelo espiritual. Una joven mujer, cansada, reposa entre sueños terribles. Sueña que un horrible se le acerca. Su sueño se hace espantosa realidad, cuando, abriendo los ojos, ve junto a su lecho a un marciano que la aprisiona con sus garras. Su grito queda ahogado en su garganta…


18-FURIA DE UN SOLDADO

Los habitantes de la Tierra abandonaban la ciudad buscando refugio en el campo, peleando con las bestias por las cuevas que pudieran esconderlos de los feroces marcianos. Mientras, en la ciudad, quedaban abandonados miles de automóviles. Un soldado que estaba patrullando el lugar, observa que un grupo de marcianos se dedicaba a la destrucción de automóviles abandonados. Su furia se sobrepone al miedo. Sigilosamente se acerca a un marciano, toma el rifle por el caño, lo levanta y cuando lo dejaba caer sobre la cabeza del marciano, otro enemigo lo ve y, sin darle tiempo a descargar el golpe, le envía un rayo violeta que lo aniquila en el acto. Tan seguros estaban los marcianos de su poder, que ya abandonaban sus indestructibles platos voladores y buscaban como perros de presa a los aterrorizados habitantes de la Tierra, en los cubiles donde pudieran haberse escondido.


19-CARNE ARDIENTE

Los invasores marcianos utilizan armas de rayos mientras patrullaban las calles de la ciudad. Cualquier desafortunado terrícola que se ponga en el camino de los extraterrestres es destruido con facilidad. La carne humana y la ropa no son capaces de resistir el calor de la radiación de las armas de rayos. Un grupo de jóvenes se unieron en un complot para cortar las líneas de oxígeno de los trajes espaciales de los marcianos. Arrastrándose lentamente detrás de ellos, los jóvenes se preparaban para atacar. De repente, los extraterrestres se dan vuelta, como si un sentido interno les hubiera advertido del peligro. Disparando sus armas, los invasores aniquilan rápidamente a sus atacantes. Los marcianos continuaron su camino, dejando detrás de ellos tan sólo los huesos carbonizados de los valientes jóvenes. 

20-TRITURADOS

Los marcianos, que todo habían destruido, decidieron limpiar las calles de despojos, utilizando para ello unas gigantescas palas metálicas que accionaban directamente desde sus naves. Un grupo de terráqueos que buscaba refugio, fueron avistados por los marcianos, quienes rápidamente accionaron sus palas mecánicas aprisionando entre sus garras de acero a los despavoridos terrestres. Durante un corto trecho fueron arrastrados por la calle y cuando estuvieron frente a un edificio las palas se dieron vuelta y los hombres y mujeres salieron como despedidos por catapultas, estrellándose contra las paredes. Entre gritos de dolor, sus cuerpos quedaron triturados contra la pared. Un nuevo tormento iniciaba. Los marcianos, sádicamente, se entretenían… ¿Hasta cuando? ¿Qué nuevos tormentos esperaban a los terráqueos?

21-OTRA MUJER ATRAPADA
Los edificios fueron abandonados por los terráqueos en búsqueda de refugio más seguro. Es así como los marcianos decidieron bajar de sus platos voladores y buscar a los habitantes de la Tierra allí donde se hubieran escondido. Un marciano se introdujo en una gran tienda semiderruida. Comenzó observando con curiosidad las ropas terráqueas. Un placard le llamó la atención. Lentamente corrió las puertas y comenzó a separa las ropas. Su sorpresa fue enorme al encontrar escondida a una joven. Rápidamente la tomó en sus brazos. La mujer comenzó a gritar y defenderse. El marciano la miraba con sus ojos saltones, mientras la joven mujer gritaba histéricamente. Tras mucho forcejear, el marciano, sorprendido, la soltó ¡La mujer había salvado su vida!

22-GANADO EN LLAMAS

El plan de destrucción trazado por los marcianos se cumplía paso a paso. Ningún ser viviente tendría que quedar sobre la Tierra. Al aniquilamiento de los hombres, seguía el de sus fuentes de alimentación. Sembrados y animales comenzaron a ser atacados sistemáticamente. Un campesino que se encontraba cuidando sus vacas, vio descender a los platos voladores. Intentó escapar con los animales, pero no tuvo tiempo. Los ardientes rayos violetas cayeron sobre las bestias que prácticamente estallaron en llamas y en pocos segundos se convirtieron en huesos calcinados. Los pocos animales que se salvaban, eran a trueque de la vida de sus amos, ya que estos los escondían en las cuevas que estaban destinadas a sus albergues. ¿Cuándo finalizaría esta pesadilla de sangre y horror?

23-EL RAYO CONGELADOR

En época de guerra, las naciones en pugna ensayan todos los métodos y armas cuyo uso les pueda dar la victoria. Los marcianos habían preparado su ataque con plena conciencia del poder de destrucción de sus diabólicos artefactos. El infierno de sus rayos violetas fue reemplazado, más que esto, complementado, con otro rayo. El nuevo fluido no desintegraba, algo peor quizá: ¡¡¡congelaba!!! Un piquete de voluntarios, venciendo el miedo el miedo que sentían, decidió acudir al llamado de un hospital. Sigilosamente, escondiéndose entre los escombros, se iban acercando lentamente al hospital. Ya lo tenían a la vista. Allí, a doscientos metros, había terráqueos que necesitaban su ayuda. De pronto, el zumbido sordo y continuo se hizo oír: varios platos voladores emergieron desde las nubes y lanzaron sus rayos blancos, sobre los terráqueos convirtiéndolos en tragicómicas estatuas de hielo. Allí quedaron, inmóviles, con los ojos abiertos, espantados…

24-RAYOS REDUCTORES

Dos soldados norteamericanos escondidos detrás de unos escombros observan a un plato volador que se posa en tierra. De el desciende un marciano, que lentamente, y sin advertir la presencia de los soldados, se acerca hacia las ruinas. Uno de los soldados no puede contener sus impulsos de atacar al odiado enemigo. Desoyendo la advertencia de su compañero, salta hacia adelante y carga contra el marciano con furia ciega. El habitante de Marte oprime rápidamente el percutor de su arma y un extraño rayo, entre violeta y rojizo, hace impacto en el soldado, que, ante el estupor de su compañero escondido, comienza a achicarse, pasando a ser, de un hombre de 1.80 de estatura, una figura insignificante, de apenas centímetros, hasta desaparecer totalmente.

25-UN MARCIANO CAPTURADO

Los soldados terráqueos no habían tenido la más mínima posibilidad de acercarse a los marcianos, que los mantenían a distancia con sus mortíferas armas. Por eso, cuando un enemigo se distrajo observando un incendio, cayeron sobre él y lo cubrieron rápidamente con una gruesa red, quitándole sus armas. La reacción del marciano fue feroz. Sus extremidades superiores, con dedos de acero, buscaban el rostro de los soldados terráqueos, tratando de herir o matar, para poder escapar. Sus esfuerzos fueron inútiles. La red se fue cerrando cada vez más a su alrededor, imposibilitándole todo movimiento. Los soldados cargaron con su enemigo y se dirigieron a un cuartel secreto donde expertos científicos tratarían de descifrar el lenguaje marciano, para poder preguntarle: ¿Por qué nos están aniquilando?

26-MAREMOTO

Los marcianos probaban su poder una y otras vez. Sus rayos que habían hecho añicos edificios, soldados, animales y campos, fueron dirigidos hacia el mar que comenzó a agitarse violentamente, bramando con furia. Las aguas, momentos antes tranquilas, se convirtieron en gigantescas olas que llegaban a la costa destruyendo todo a su paso. El maremoto provocado por los marcianos arrasa con los edificios cercanos a la costa. Las imponentes moles de cemento se derrumban como castillos de arena ante el empuje y violencia de las aguas. Grandes barcos se convierten en juguetes de las olas, que los sacuden, los levantan y los arrojan contra los edificios. Un nuevo tormento, como un nuevo eslabón de horror, se une a la cadena que castiga sin cesar a los habitantes de la Tierra.

27-MOSCAS GIGANTES

De la misma manera como habían ensayado el rayo reductor, los feroces marcianos experimentaron lo contrario: aumentar el tamaño de los insectos que poblaban la Tierra. Una mosca sirvió para el ensayo. Su tamaño fue gradualmente aumentado, convirtiéndose en un monstruo gigantesco; su volumen fue agrandado unas 500 veces, un nuevo flagelo al servicio de los despiadados marcianos se había sumado para el castigo de los terráqueos. Las moscas, que parecían aviones, se unían a la caza del hombre. Tenían que alimentarse. Sus antes inofensivas patas, se habían convertido en garras; sus horribles cabezas, gigantescas, giraban aquí y allá en busca de la presa. Los terráqueos vivían de horror en horror. ¿Cuándo terminaría toda esa penuria?

28-ATACAN LOS INSECTOS

Los habitantes de la Tierra, que habían descartado toda posibilidad de andar de día, aprovechándose de la noche para salir en busca de alimentos. Pero otros seres, horribles, aterradores, también salían de noche en busca de su sustento: eran las gigantescas moscas que con el batir de sus inmensas alas caían sobre los terráqueos, quienes nada podía hacer. Sus cuerpos quedaban aprisionados entre la garra de los monstruos que levantaban vuelo, llevando a su presa a lugar seguro, para evitar la pelea con otro insecto que quisiera arrebatarles su alimento. Las moscas gigantes causaban tanto horror como los propios marcianos. Sus enormes ojos quedaban fijos en la presa elegida, que, aterrada, ni siquiera podía gritar. Ni de noche se podía caminar. Pero, no había otra solución. O se arriesgaba la vida o se moría de inanición en los escondites.

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2 comentarios:

  1. Excelente! Gracias. Tengo una buena cantidad de estas figuritas.

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  2. Tengo toda la colección, salvo seis que me perdió un primo. Cuando describiste como las conociste me hiciste viajar hacia el pasado. También yo las conocí en un recreo escolar, en 1965, cuando un compañero se las enseñaba a otro. Aún las tengo y tengo 60 años, te imaginás lo que significan para mí. Excelente artículo

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